
Abogado graduado de la Universidad Privada Boliviana con mención honorifica por excelencia; cuenta con formación de postgrado y diversos diplomados en Procedimiento Civil, Hidrocarburos, Penal, constitucional entre otras áreas especializadas. Asimismo, es Máster en Asesoría Jurídica de Empresas por la Universidad Carlos III de Madrid y Trinity College de Dublín, Irlanda.
Posee una amplia trayectoria profesional tanto en el ámbito público como en el sector privado. Ha desarrollado experiencia especializada en el mercado de valores boliviano, contando con trabajos específicos en regulación de defensa de la competencia y estructuración de fideicomisos con flujos futuros.
Actualmente centra su práctica en litigios complejos y asesoramiento estratégico a empresas, principalmente de los sectores inmobiliario, construcción, telecomunicaciones y minería, entre otros. En ese marco, asume la representación integral de sus clientes en procesos civiles, penales y constitucionales -incluidas acciones de amparo y litigios de alta complejidad-, aportando su experiencia al ser parte de directorios de empresas nacionales y extranjeras para la toma de decisiones corporativas de alto nivel.
Su práctica se caracteriza por la combinación de una técnica jurídica sólida con una visión estratégica empresarial, entendiendo que el derecho no solo resuelve controversias, sino que también contribuye a generar entornos de seguridad jurídica, estabilidad y confianza para la inversión y el desarrollo.
Para quienes me conocen desde mis inicios, saben que el avance ha sido escalonado y no repentino. Al no provenir de una familia de abogados, cada cliente y cada caso han representado un esfuerzo y un logro en sí mismos, manteniendo siempre presente la máxima de hacer sentir al cliente que no existe una controversia más importante que la suya, y que los resultados no son nuestra mejor referencia, sino nuestra única carta de presentación.
En la firma somos reticentes a atribuir el éxito a la suerte o al azar; preferimos creer en principios naturales como los de la siembra y la cosecha para la obtención de resultados, mediante la suma disciplinada de pequeños esfuerzos repetidos cada día. Ello nos ha permitido abrirnos espacio en un rubro aún muy tradicional, compuesto en gran parte por estudios jurídicos familiares que no siempre priorizan la meritocracia, lo que en muchos casos puede resultar perjudicial para el cliente.
El logro más significativo ha sido precisamente consolidarnos como una opción en este mercado para empresas nacionales y extranjeras, con un enfoque multidisciplinario. No estamos avocados a una sola área del derecho, sino a la solución integral de los conflictos desde todas las aristas que convergen en el problema del cliente, contando para ello con profesionales especializados en cada caso.
Esto se refleja en la asesoría a empresas de rubros completamente distintos —agrícolas, inmobiliarios, construcción o telecomunicaciones, por citar algunos—, cada uno con necesidades y perfiles diferentes. Contamos con clientes que son empresas nacionales con más de cien años de antigüedad y, en otros casos, compañías transnacionales con ingresos superiores a los de varios países de la región, cada una líder en su rubro.
EXPERIENCIA JURÍDICA EN LA IMPLEMENTACIÓN DE UN NUEVO PARADIGMA DE CONECTIVIDAD PARA LOS BOLIVIANOS
La transformación digital en Bolivia ha ingresado a una etapa decisiva con la habilitación normativa para la provisión de servicios de internet satelital mediante constelaciones de satélites de órbita baja (LEO). La firma Zelaya Agramont tuvo la oportunidad de participar directamente en la tramitación y obtención de una Licencia de Uso de Frecuencia Experimental para redes satelitales de órbita baja, habilitando el inicio de operaciones en el país de una de las empresas de conectividad satelital más importantes a nivel mundial; este proceso no solo representó un desafío técnico-jurídico de alta complejidad, sino también la posibilidad concreta de contribuir a un avance estructural en materia de inclusión digital y desarrollo tecnológico.
El inicio de esta nueva etapa en la regulación de las telecomunicaciones en Bolivia estuvo marcado por la promulgación del Decreto Supremo N° 5509, norma orientada a impulsar inversiones en tecnología, ampliar la cobertura digital y modernizar el sistema regulatorio del sector. En un entorno jurídico históricamente diseñado para infraestructuras terrestres y satélites geoestacionarios, la irrupción de constelaciones LEO -compuestas por cientos o miles de satélites en movimiento continuo- exigió una interpretación evolutiva del ordenamiento vigente, en particular de la Ley N° 164 General de Telecomunicaciones, Tecnologías de Información y Comunicación.
A partir de esta habilitación normativa, la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) emitió el Reglamento para el Otorgamiento de Licencias de Uso de Frecuencia Experimental para Redes Satelitales de Órbita Baja, instrumento que constituyó el primer mecanismo operativo para viabilizar la implementación de estas redes en Bolivia.
En el marco de este proceso, nuestro estudio jurídico participó en la estructuración integral de la solicitud de licencia experimental, el análisis de compatibilidad técnica y jurídica. El carácter experimental de la licencia permitió validar el funcionamiento del servicio en territorio nacional bajo parámetros controlados, garantizando simultáneamente la seguridad jurídica del operador y la protección de los derechos de los usuarios.
Este precedente regulatorio envía una señal clara al mercado: Bolivia está dispuesta a modernizar su marco normativo para acompañar procesos de innovación tecnológica, manteniendo estándares adecuados de control, supervisión y protección.
La relevancia del proyecto trasciende el ámbito empresarial, ya que Bolivia enfrenta desafíos históricos en materia de conectividad, particularmente en áreas rurales, comunidades indígenas, zonas fronterizas y regiones de difícil acceso geográfico; la tecnología LEO presenta una ventaja determinante, ya que no depende de despliegues extensivos de fibra óptica ni de infraestructura terrestre compleja, lo que permite llevar internet de alta velocidad y baja latencia a lugares donde antes resultaba imposible, ampliando oportunidades en educación, telemedicina, entre otros en todo el territorio nacional.
La habilitación de redes satelitales LEO en Bolivia representa, en consecuencia, una verdadera revolución en la conectividad. Desde nuestra práctica profesional, esta experiencia reafirma una convicción institucional: “los grandes procesos de transformación tecnológica requieren un acompañamiento jurídico estratégico que combine conocimiento normativo, comprensión técnica y diálogo permanente con las autoridades regulatorias”.
En un contexto en el que la brecha digital incide directamente en el desarrollo productivo y social del país, la adecuada estructuración jurídica de proyectos tecnológicos de esta naturaleza se convierte en un componente esencial para el crecimiento sostenible. Haber participado en este proceso confirma que el futuro de la conectividad en Bolivia pasa necesariamente por la convergencia entre tecnología, regulación e innovación responsable, respaldada por un asesoramiento jurídico estratégico.