Mauricio es un cocinero con más de una década de experiencia en el ámbito culinario, pues su formación abarca diversas cocinas alrededor del mundo. Realizó pasantías en varios lugares destacados. “En Dinamarca, tuve la oportunidad de formarme en Noma, considerado en su momento el mejor restaurante del mundo. También adquirí experiencia en Reale, que ostenta una estrella Michelin. En España, mi formación continuó en Azurmendi, un prestigioso restaurante galardonado con tres estrellas Michelin. Además, formé parte del equipo de Faviken en Suecia, un establecimiento reconocido con dos estrellas Michelin y un ícono de la New Nordic Cuisine”. Sus experiencias se ampliaron con pasantías breves pero enriquecedoras. “En Buenos Aires, exploré el mundo de las carnes; en Lima, aprendí sobre el movimiento gastronómico peruano en el restaurante Astrid y Gastón de Gastón Acurio; y en Eksted, en Estocolmo con una estrella Michelin, me sumergí en la alta cocina preparada exclusivamente con fuego de leña donde empecé a gestar la idea de Ancestral”. Mauricio también fue parte del equipo fundador del restaurante Gustu, donde desempeñó el rol de jefe de cocina.
“Durante mi tiempo allí, el restaurante alcanzó el puesto 27 en el ranking de los 50 mejores de América Latina”
Ha representado a Bolivia en diversos eventos culinarios y presentaciones en ciudades de todo el mundo, entre ellas Tel Aviv, Ciudad del Vaticano, Estocolmo, Londres, Edimburgo, Quito, Punta del Este y Asunción, por mencionar algunas.
Por su parte, Sebastián empezó en la escuela Le Cordon Bleu de Lima Perú el 2009 y posteriormente tuvo la oportunidad de hacer pasantías y posteriormente trabajar en Lima, en el restaurante La Bonbonniere del chef Coque Ossio. El año 2014 me fui se fue a España, a San Sebastián, donde trabajó en diferentes lugares por 5 años. Entre los más trascendentes están el catering “Bokado” de los hermanos Santamaria, donde también fue jefe de cocina de un bar de pintxos del mismo grupo, el bar Bokado en el museo de San Telmo. También fue parte de la sandwicheria “ekeko”, una sandwichera peruana de 3 amigos muy cercanos. “El 2018, tenemos un reencuentro planificado con mi amigo y actual Socio, Mauricio López, donde pasamos unas vacaciones cortas y es ahi donde nace el proyecto “Ancestral” y decidimos encontrarnos en Bolivia el 2019 para darle vida al proyecto”, nos cuenta. Es en diciembre del 2019 que el restaurante Ancestral abre sus puertas y hoy en día están muy agradecidos por todo lo logrado en estos más de 3 años a consecuencia de un trabajo duro, honesto y sincero.
Estos exitosos chefs de 34 años, consideran que la gastronomía boliviana hoy en día está también presente en la alta cocina, “felizmente tenemos muchos chefs de renombre y de gran trayectoria que están apostando por la gastronomía local, dándonos la posibilidad de conocer y poder explorar mucho más nuestros productos, técnicas, territorios y costumbres, que en mi opinión es algo que debemos rescatar y empezar a valorar mucho más”, comenta Sebastián.
Para Mauricio, la gastronomía boliviana está en un momento en que los cocineros valoran la autenticidad, la cultura y los productos bolivianos. “Somos una generación que recién está empezando, queda mucho por hacer, pero el camino se ve prometedor”, nos dice y añade, “Si la situación económica ayuda, los cocineros buscan su propia identidad sin imitar, se unen, se apoyan y y se destaca el producto boliviano, podemos llegar a ser una potencia turística gastronómica local en un futuro no muy lejano”.
Mauricio y Sebastián consideran que su mayor logro y a la vez desafío es haber podido abrir ancestral junto a Fabian. Que Ancestral haya entrado a la guía “50bestdiscovery”, así como ser elegido el mejor nuevo restaurante de todo Latinoamérica según la lista 50 best. Ancestral es puesto 63 de los 50bestLatam, siendo el segundo mejor restaurante de Bolivia y que Ancestral sea rentable desde el primer día. Adicionalmente Mauricio se siente muy orgulloso de ser top 30 de Latinoamérica cuando era jefe de cocina en Gustu, así como de haber hecho prácticas en el mejor restaurante del mundo y también en un restaurante de 3 estrellas Michelin, así como cocinar para el Vaticano y conocer personalmente al Papa.
“Nunca invertimos ni postulamos a nuestros reconocimientos. Llegaron por consecuencia y no por resultado de una búsqueda”.