
“Yo me siento profundamente orgullosa de ser cruceña y muy agradecida de haber podido crecer, trabajar, formar mi familia y construir mis sueños aquí”
A sus 48 años, la carismática empresaria y creadora de contenido nos dice: “más que un cargo, me gusta decir que soy una mujer que ha tenido la suerte de poder hacer muchas cosas que ama” y agrega: “Mi historia comenzó en 2001, cuando fui elegida Reina del Carnaval de Santa Cruz. Después llegué a la televisión, que me acompañó durante más de 20 años y me permitió conocer, aprender y conectar con la gente. Con el tiempo fui cambiando... Hoy estoy muy enfocada en el mundo de las marcas, la comunicación, el marketing, la creación de contenido y por supuesto, en mis propios emprendimientos y proyectos. Uno de mis mayores logros es poder reinventarme y ha sido uno de mis más grandes desafíos también”.
“Santa Cruz siempre ha sido un pueblo de gente que no se queda esperando. El cruceño tiene esa cosa tan linda de buscarse la vida, de trabajar, de emprender, de inventarse oportunidades cuando no las encuentra. Y eso hoy vale muchísimo. Santa Cruz aporta trabajo, movimiento, empresas, emprendimientos y gente con ganas de salir adelante. Pero sobre todo aporta esa energía de decir -bueno, ¿y ahora qué hacemos?” y ponerse manos a la obra”.
Ximena también nos habla acerca de porque quedarse o irse a Santa Cruz: “Aquí hay muchísimo talento y oportunidades. Yo soy una mujer que ha crecido profesionalmente en Santa Cruz y me gusta poder devolver un poquito de todo lo que esta ciudad me ha dado. Creo profundamente en crear proyectos desde aquí y demostrar que no siempre tenemos que mirar hacia afuera para encontrar oportunidades”, afirma y complementa: “el principal ingrediente para que Santa Cruz sea el motor de crecimiento de Bolivia es su gente, sin duda. La mentalidad de trabajo, de hacer empresa, de buscar oportunidades y de no quedarse esperando. Aquí siempre hay alguien pensando qué hacer, qué crear, qué vender, qué emprender. Y esa iniciativa es, para mí, uno de nuestros mayores motores. Somos un pueblo que se mueve. Y cuando la gente se propone algo, encuentra la manera de hacerlo”.
A las futuras generaciones Ximena aconseja: “No tengan miedo mi amor. ¡Si le toca volver a empezar de cero, hágalo! Yo misma lo he hecho varias veces. Trabajen, aprendan, sean curiosos y sobre todo, no se comparen tanto. Cada uno tiene su momento, su historia y su propio camino. Y les diría algo más, no todo lo que no funciona es un fracaso. A veces simplemente es la vida diciéndote “por aquí no, mi amor, vamos por otro lado”.
Finalmente, Ximena deja un emotivo mensaje por la celebración del 24 de septiembre: “Que nunca perdamos esa alegría, esas ganas de trabajar, de crecer y de recibir al que llega con los brazos abiertos. Yo me siento profundamente orgullosa de ser cruceña y muy agradecida de haber podido crecer, trabajar, formar mi familia y construir mis sueños aquí”.