
Después de terminar el colegio, Juan Carlos siguió su pasión por el cine estudiando cinematografía en la ECA, mientras iniciaba su carrera de derecho en la Universidad Católica San Pablo, donde obtuvo su título de abogado. Realizó estudios de postgrado en derecho procesal penal y obtuvo maestrías en derecho empresarial y en argumentación jurídica en la Universidad de León (España). Actualmente, se prepara para su doctorado. Se especializa en litigio estratégico y ha representado a su firma, Camacho Law Firm - CDA, en casos de relevancia nacional e internacional y cuenta con una especialidad en Litigio Estrategico por la Universidad de Temple Philadelphia.
Cuando el litigio estratégico protege la vida: el caso del jaguar y una decisión histórica para la región.
Hay momentos en la carrera de un abogado que redefinen su comprensión del Derecho, no por técnica, sino por propósito. Durante años, mi ejercicio profesional se vinculó al litigio penal estratégico, defendiendo derechos fundamentales frente al poder punitivo del Estado desde Juan Carlos Camacho Law Firm, construyendo identidad sobre estrategia, técnica y compromiso con la justicia real.
Hace algunos meses, dimos un paso más allá del litigio penal y promovimos ante el Tribunal Agroambiental una Acción Ambiental Directa, solicitando medidas cautelares para proteger al jaguar (Panthera onca) y su hábitat. No fue un gesto simbólico, sino una decisión jurídica estructural frente a una especie amenazada y la necesidad de proteger flora y fauna, marcando un hecho histórico para Bolivia y la región.
El origen de la medida surge del tráfico ilegal de colmillos, pieles y otras partes del jaguar, que reveló redes locales e internacionales, con ramificaciones hasta Argentina, mostrando que no eran delitos aislados sino un mercado ilícito transnacional. La respuesta penal, aunque necesaria, no era suficiente; se requería una intervención estructural.
Por ello, promovimos la Acción Ambiental Directa solicitando medidas preventivas y estructurales ante el Tribunal Agroambiental. El resultado fue histórico: por primera vez se admitió una acción de este tipo con alcance estructural para proteger una especie emblemática, estableciendo un precedente que redefine la tutela ambiental en Bolivia y posiciona al país como referente regional en justicia ambiental preventiva. Se dispusieron medidas concretas con impacto real sobre actividades que amenazan el hábitat del jaguar.
Este caso tiene alcance regional: la Panthera onca es clave para los ecosistemas sudamericanos y su desaparición implica desequilibrio ambiental irreversible. La admisión de la acción y las medidas estructurales consolidan la posibilidad de activar mecanismos judiciales preventivos en América Latina, cambiando el paradigma de la justicia al intervenir no solo para sancionar sino para evitar el daño.
El litigio penal, el compromiso ambiental y la coherencia institucional se conectan: entender redes ilícitas, pensar estructuralmente y reconocer que la justicia no puede ser selectiva. El daño que trasciende fronteras exige respuestas jurídicas a la altura del fenómeno. La defensa de bienes colectivos y naturales se convierte en una extensión natural de nuestro compromiso con la justicia.
Promover esta medida cautelar reafirma que el Derecho es responsabilidad, compromiso con la comunidad y posibilidad de ser agente de cambio. Este precedente abre una nueva etapa para la justicia ambiental en Bolivia y la región, mostrando que el litigio estratégico puede transformarse en instrumento de cambio, que la jurisdicción agroambiental puede ser preventiva, y que la justicia del siglo XXI no puede ser indiferente a la biodiversidad. Defender la ley es parte de la profesión; defender la vida, especialmente la más indefensa, es una responsabilidad natural.